Los préstamos, te compartimos cinco consejos para que no se conviertan en un dolor de cabeza

Cuando estamos por emprender un negocio, hay ocasiones en el que el capital que tenemos para ello no es suficiente y tenemos que recurrir a un préstamo para terminar de cubrir algunas necesidades.

Esta es una buena opción de financiamiento siempre y cuando sepas cuidarlos y sigas algunos consejos que a continuación de compartimos para que no se conviertan en un dolor de cabeza para ti y para tu emprendimiento.

  1. Conoce tu capacidad de pago

Antes de pensar en cuánto vas a pedir prestado, tienes que conocer tu capacidad de pago. Es decir, cuánto puedes desembolsar de tu quincena, sin comprometer tus gastos esenciales para alimentación, agua, gas, luz, colegiaturas, transporte, en fin, todo el dinero que necesitas para sobrevivir en un mes.

Los expertos en finanzas personales recomiendan destinar, alrededor del 20% de tus ingresos mensuales al pago de todas tus deudas.

  1. Pide solo lo necesario

Piensa que puedes tener un imprevisto y necesitar ese dinero para resolverlo, por lo que, si tienes un préstamo y pides otro, te endeudarás de más. Procura tener un fondo de emergencia para cualquier eventualidad.

  1. Solo pide préstamos con instituciones confiables

Aquellas que te ofrecen préstamos express, sin aval o sin revisar el buró de crédito pueden ser a veces fraudes o puedes terminar pagándole intereses interminables.

  1. Procura pagar lo antes posible para disminuir los intereses.

Recuerda que, por lo general, los intereses se calculan con base en lo que debes. Si tienes oportunidad de dar un pago mayor al que te comprometiste a dar periódicamente para saldar tu préstamo, no dudes en hacerlo, ya que dichos adelantos se irán a capital y disminuirás el monto de intereses a pagar.

  1. La regla de oro en todo préstamo es pagar completo y puntual

Si realizas un pago pequeño antes de la fecha de pago, servirá pero entonces te cobraran intereses y tardarás más tiempo en pagar.

Retrasarte un día, puede generarte una horrible comisión. Solo por un descuido, ni siquiera porque no tengas el dinero, sino porque se te olvidó o se te hizo tarde. Además de hacer un gasto innecesario, esto se verá reflejado en tu historial crediticio y tendrás menos oportunidad de obtener mejores créditos en el futuro.

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