¿Por qué es importante proteger mi patrimonio?

Construir un patrimonio puede llevarnos muchos años de trabajo y dedicación. En la vida hay momentos difíciles que pueden poner en riesgo este patrimonio, por lo que es importante estar prevenidos ante situaciones inesperadas que pudieran presentarse.

Te has puesto a pensar ¿qué pasaría si mañana pierdo mi trabajo, o si mi hijo sufre una enfermedad crónica y costosa? ¿Qué sucede si se daña mi casa en un terremoto?  ¿Qué pasa si roban inmobiliario en mi empresa? ¿Qué consecuencias podría tener eso en tu bienestar y el de tu familia? Por eso y por muchas cosas más, es importante estar preparados y para eso tenemos distintas herramientas:

  1. El fondo para emergencias.

Ésta es una herramienta que nos sirve para financiar imprevistos y riesgos cotidianos o frecuentes, además de situaciones que no son muy costosas, pero que de todas maneras nos podrían desbalancear nuestro presupuesto y distraernos de las cosas que más nos importan. Por ejemplo, un desperfecto en casa que haya que reparar de manera inmediata, pagar el deducible del seguro del coche en caso de accidente (o de gastos médicos), o bien, un colchón extra en caso de pérdida de empleo.

Es importante enfatizar que no es un instrumento para pagar gastos irregulares, pero que sí podemos planear, como por ejemplo las vacaciones de verano o el regreso a clases: ésas no son emergencias y deben estar consideradas en nuestro plan de gasto.

En general, se recomienda que este fondo cuente con al menos el efectivo equivalente para cubrir tres meses de nuestro gasto familiar, aunque esto sólo es una guía. Hay gente que necesita más, como por ejemplo los que trabajan por su cuenta.

  1. Los seguros.

Éstos son herramientas para financiar riesgos de gran magnitud, que pueden causar un impacto considerable en nuestras finanzas personales. Por ejemplo, un accidente fuerte que requiera varios días en terapia intensiva, un terremoto o huracán, o bien, la eventual pérdida del sostén económico de la familia. Es decir: cosas que realmente pueden tener un impacto económico fuertísimo. Para ellos no hay fondo de emergencia que alcance y tampoco sería muy eficiente que digamos tener una cantidad enorme de dinero “estacionada” para imprevistos.

Los seguros funcionan como un financiamiento colectivo, en el sentido de que las primas que todos pagamos sirven para indemnizar los daños de quienes los sufren.

¿Qué seguros hay que comprar? Depende mucho de las necesidades de cada quien. Si uno tiene dependientes económicos, un seguro de vida puede ser esencial. Si uno está acostumbrado a recibir atención médica privada, un seguro de gastos médicos ayuda mucho. La casa es muchas veces nuestro bien más caro y un elemento importante del patrimonio, hay que protegerla. Y no olvidar la responsabilidad que podríamos tener hacia terceros.

  1. El testamento (o fideicomiso testamentario)

En México, mucha gente muere intestada y esto significa una herencia llena de problemas, conflictos y disputas legales entre los seres queridos. O bien, que los hijos se queden a su suerte, sin un tutor designado. Para esto sirve el testamento, para dar instrucciones precisas de qué es lo que debe suceder con nuestros bienes y con nuestros hijos en caso de que lleguemos a faltar.

Como podemos ver, proteger lo que estamos construyendo día a día es un aspecto fundamental a considerar en cualquier plan financiero. Las cosas pasan y nadie está exento de ello. Lo mejor entonces es estar preparados por si suceden.

Fuente: El Economista

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